Es una mujer nueva, reinventada por necesidad vital. Dafne Fernández tiene bajo el brazo,
a sus 24 años, una decena de películas, dos series de éxito incontestable, varias obras de teatro, algunas campañas de publicidad... un par de amores serios y una recién estrenada soltería. Sí, esta pedazo de mujer que posa en las playas de Los Ángeles ha roto su relación con Carlos Bardem y está de la mejor forma que se puede estar cuando una persona se plantea un nuevo camino a recorrer: sola. Aquí tienes un extracto de la entrevista que puedes leer completa en la FHM de diciembre. ¡Ya en tu kiosco!
Y a ti, ¿qué diablos se te ha perdido en Los Ángeles?
Hubo un tiempo en que tenía que decir no a cosas interesantes. Tuve un parón y, como el año que viene ruedo una película en EE.UU., más valía que me pusiera las pilas con el inglés. Necesitaba además estar sola y aprender mucho.
¿Ya no estás con Carlos Bardem?
En estos momentos estoy soltera. En la vida hay que elegir. Puedes equivocarte en ciertas cosas, pero la que tiene que averiguarlo soy yo. Sólo puedo decir que he sido muy feliz.
Has tenido dos parejas reconocidas y muy distintas entre sí...
Fernando Verdasco y yo nos conocimos siendo unos niños. Fue mi primer amor y vivimos aquello con tanta pasión que se acabó desbordando por esa incapacidad de controlar las culpas que da la juventud. Cuando pasé eso, el cuerpo me pedía otra cosa, así conocí a alguien tan estable y maduro como Carlos. Sólo he tenido dos amores en mi vida.
¿Qué te ha llamado siempre la atención de un hombre?
Necesito sentir el flechazo a primera vista, que me diga muchas cosas con la mirada prescindiendo de palabras. Y unas manos bonitas. Me gusta que me traten, no sé... como si fuera la madre de sus hijos. Creo haber sabido tratar bien a un hombre. Me considero sincera, cariñosa y detallista. Intento que sea todo muy mágico, una aventura, que la relación conmigo sea un viaje en el aire.
Con esa cara de muñeca seguro que más de uno se equivoca contigo. Porque pareces una mujer que le pone mucha pasión... a todo...
Soy muy pasional en cualquier cosa que hago, y en el terreno que estás pensando también. Se puede ser romántica y salvaje a la vez. La mejor forma de ganarse a un hombre es diciéndole que no: tienen que creer que se lo pones difícil. No me voy a la cama con alguien la primera noche. Tengo que comprobar que no seré una más para ellos.
En tu nueva película afrontas un desnudo integral. ¿Te costó mucho?
Cuando está justificado no tengo pudores. Puede que tenga un poco de vergüenza, pero hay que hacerlo porque forma parte de mi trabajo. Es algo que se hace en la vida normal, aunque complejos siempre hay.
¿Nunca has tenido una proposición indecente?
Jamás. Sé que pasa porque lo he oído, pero yo no puedo contarlo en primera persona. Cuando me conocen ni se les pasa por la cabeza.
Un vicio casi inconfesable.
El póquer. Juegas con tus cartas y la expresión corporal del contrincante. Para mí tiene hasta algo de morbo: estrategia y actuación. FHM